¡Nuestras articulaciones también necesitan vitamina D!

Nuestras articulaciones necesitan vitamina D

¡Nuestras articulaciones también necesitan vitamina D!

Las articulaciones son puntos de unión entre dos huesos como, por ejemplo, el codo y la rodilla. La artritis aparece cuando hay una inflamación en las articulaciones y estas se hinchan, provocando que la movilidad se vea reducida y que exista un dolor al mover las articulaciones. Existen varios tipos de artritis, pero en este artículo nos centraremos en la relación entre la vitamina D, la osteoartritis (artrosis) y la artritis reumatoide.

 

La artrosis

Al tener las articulaciones inflamadas de forma prolongada en el tiempo, el cartílago se acaba degradando. El cartílago cubre los extremos de los huesos a modo de «almohadilla» para suavizar los impactos entre los huesos, por lo tanto, al desgastarse, hace que los huesos friccionen entre sí, se erosionen y las articulaciones se puedan dañar de forma permanente.

Aunque es cierto que se necesitan más estudios para poder llegar a conclusiones más acertadas, la información de la que disponemos hasta el momento apunta a que mantener unos buenos niveles en plasma de vitamina D puede ayudar tanto a prevenir como a frenar la progresión de la artrosis1,2,3,4,.

Es importante tener en cuenta que, el sobrepeso y la obesidad, pueden empeorar la artrosis ya que, en estos casos, el aumento de los procesos inflamatorios y el exceso de grasa corporal aplican una presión extra en las articulaciones.

 

La artritis reumatoide

En este caso, se trata de una enfermedad autoinmune en la que el organismo ataca por error al tejido sano que se encuentra en las articulaciones provocando, de esta forma, una inflamación de las mismas. Esto da lugar a una mayor rigidez y dolor en las articulaciones de los hombros, los codos, las muñecas, las manos, la cadera, las rodillas, los tobillos y los pies, entre otras.

 

En el artículo «La importancia de la vitamina D para el sistema inmunitario» explicamos el vínculo que existe entre tener una deficiencia de vitamina D y la aparición de enfermedades autoinmunes, por lo tanto, esto también se puede aplicar en el caso de la artritis reumatoide. Asimismo, hay diversos estudios5,6 sobre la vitamina D y su relación con este tipo de artritis que llegan a las mismas conclusiones: una deficiencia de vitamina D aumenta la severidad y los dolores provocados por la artritis reumatoide.

 

Nuestro consejo… ¡prevención!

La mejor forma de no padecer estos tipos de artritis es prevenir que exista una inflamación. Por un lado, es importante tener una alimentación saludable en la que la base de la proteína sea la legumbre y sus derivados y se coma mucha fruta y mucha verdura. Por otro lado, es importante tener unos buenos niveles de vitamina D, en el caso que con el sol no sea posible o no se sintetice de forma correcta, es necesario tomar un suplemento de vitamina D.

 

Esther Baena y Jordi Galisteo
www.nutricionistasveganos.com