La vitamina D y su relación con el sistema cognitivo y las enfermedades degenerativas

La vitamina D y su relación con el sistema cognitivo y las enfermedades degenerativas

La vitamina D y su relación con el sistema cognitivo y las enfermedades degenerativas

La vitamina D regula la liberación del factor de crecimiento neuronal (NGF), una molécula muy importante para el crecimiento y la supervivencia de las neuronas1. Por lo tanto, es una vitamina imprescindible para el desarrollo y el funcionamiento correcto del sistema nervioso.

Niveles bajos de vitamina D están asociados con una disminución de la función cognitiva, con la esclerosis múltiple, la esquizofrenia, la epilepsia, el Parkinson, el Alzheimer e, incluso, con trastornos del estado de ánimo como, por ejemplo, la depresión.2,3,4,5

Aunque la vitamina D no es el único factor de riesgo de padecer estas enfermedades,3 6,7,8 se podría decir que es uno de los pilares fundamentales para la prevención de las mismas ya que, esta vitamina, también tiene un efecto neuroprotector y puede ayudar a regular los procesos de inflamación en el cerebro.9

 

¿Quiénes tienen más riesgo de padecer estos problemas de salud?

Las personas de edad avanzada son el grupo de población con más riesgo de tener una deficiencia de vitamina D ya que, con el paso de los años, cada vez resulta más complicado sintetizarla de forma correcta a través de los rayos del sol. Además, los ancianos, en general, realizan muy pocas actividades en el exterior, sobre todo aquellos que están institucionalizados (geriátricos, etc.).10,11

Por un lado, estos no son los únicos inconvenientes por los que las personas de edad avanzada suelen tener unos niveles bajos de vitamina D. Hay que tener en cuenta que, en general, la gente suele arrastrar unos niveles bajos desde mucho antes, sobre todo aquellas personas que viven a una latitud del planeta muy alejada del ecuador y aquellas que viven en ciudades urbanizadas donde se recibe poca exposición solar12. En estos casos, es imprescindible tomar un suplemento de vitamina D para conseguir llegar con unos niveles adecuados en la vejez.

Por otro lado, es recomendable que todas las personas con más de 60 años, independientemente de la exposición solar que reciban, tomen un suplemento de 1.000-2.000 UI de vitamina D todos los días del año para mantener unos niveles en plasma saludables de esta vitamina.10

 

Vitamina D para todas las etapas de la vida

En definitiva, la calidad de vida de las personas mayores depende, en gran medida, de su capacidad funcional. La demencia es una de las causas más comunes de institucionalización, de morbilidad y de mortalidad entre los ancianos. Aunque no está del todo claro hasta qué punto se relacionan la deficiencia de vitamina D y la función cognitiva, la plausibilidad biológica de esta relación está muy bien respaldada. Por ello, es una vitamina que no se debería dejar en el olvido en ninguna de las etapas de la vida para así conseguir llegar a la vejez conservando la salud de la mejor forma posible.

 

Esther Baena y Jordi Galisteo
www.dietistasvegetarianos.com